Las cribas vibradoras circulares permiten tamizar, clasificar, eliminar el polvo y filtrar una amplia gama de productos, obteniendo buenos resultados incluso con productos finos.
El movimiento vibratorio del tamiz se desarrolla tanto horizontal como verticalmente y se puede ajustar en ambas direcciones.
No requieren estructuras especiales para su instalación, ya que la parte superior no transmite ninguna vibración a la base, por lo que también pueden equiparse con ruedas.
Gracias a la simplicidad de su construcción, las cribas vibratorias también se desmontan muy rápidamente para limpiarlas o reemplazar los tamices.
En cada tamiz vibrante es posible instalar de 1 a 4 fases de separación, obteniendo así de 2 a 5 fracciones de producto.
Disponibles desde Ø 400 a Ø 2200 mm para satisfacer cualquier necesidad.